Boletín Febrero 2017

Gente Ambiente y Territorio Inicio / Boletín / 2017 / Febrero / Contenido
Derechos Humanos

Indígenas de Paraguay critican falta de cumplimiento en derechos territoriales

Imagen del post © AI. Asunción. Palacio de López. Lideresas y líderes de organizaciones indígenas acompañaron la presentación del Informe de DDHH 2016-2017 de Amnistía Internacional.

Indígenas de Paraguay criticaron hoy la falta de cumplimiento de sus derechos territoriales, después de que Amnistía Internacional (AI) denunciara este miércoles en su informe 2016-17 que "los pueblos indígenas siguen padeciendo discriminación y viendo negados sus derechos a la tierra" en el país.

Representantes de varias comunidades indígenas del país se reunieron con el presidente del Congreso, Robert Acevedo, y con el ministro de Justicia, Ever Martínez, para entregarles el informe de AI, difundido hoy en París, y exponer algunos de sus reclamos.

Amada Martínez, lideresa y docente de la comunidad de Sauce (este), del pueblo avá guaraní,  Región Oriental del país, declaró a Efe que los derechos de su comunidad fueron violados cuando policías y funcionarios del estatal Instituto Paraguayo del Indígena (INDI) los desalojaron el pasado septiembre. "Hay leyes que nos protegen y dicen que no podemos ser desplazados, pero pisotearon esas leyes y nos expulsaron de nuestro territorio para dárselo a los sojeros", afirmó.

Martínez agregó que, tras el desalojo, los indígenas expulsados no han recibido ningún tipo de ayuda por parte del Estado, ni para educación, ni para salud o alimentación.

La falta de acceso a estos servicios básicos, como agua o educación, también afecta a los indígenas de la comunidad Sawhoyamaxa, del pueblo indígena énxet, ubicada en el Chaco paraguayo, afirmó su líder, Carlos Marecos.

La comunidad recuperó sus tierras gracias a una sentencia de 2006 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH), que obligaba también al Estado paraguayo a desembolsar un fondo de desarrollo para precisamente mejorar su acceso a servicios básicos, pero que aún no han recibido, declaró el líder.

Marecos dijo que la cultura, el idioma, las fiestas y las comidas de los pueblos indígenas se perderán si no tienen acceso a la tierra, y añadió que la mayoría de estos pueblos ha dejado su alimentación tradicional, lo que está afectando a su salud.

Otra comunidad que fue beneficiada con una sentencia de la CorteIDH, la de Yakye Áxa, también del pueblo énxet y ubicada en el Chaco, no puede acceder a sus tierras debido a que aún no se ha construido un camino que les permita entrar a ellas, denunció el líder de la comunidad, Aníbal Flores.

Explicó que no pueden ingresar a sus tierras porque la construcción del camino, iniciada hace dos años, aún no culmina, por lo que siguen viviendo a un costado de una ruta, donde la comunidad y especialmente los niños están expuestos a riesgos y enfermedades.

Por su parte, Tagüide Picanerai, de la comunidad indígena de Chaidí, en el norte del Chaco paraguayo y que pertenece al pueblo ayoreo totobiegosode, aseguró que "por lo general hay mucho racismo hacia las poblaciones indígenas en Paraguay", y que la falta de acceso a tierras es una forma más de discriminación.

"Muy pocas veces se hacen consultas de consentimiento sobre si se hará algún proyecto en la zona de nuestro territorio. Es una falta de respeto a nuestro pasado, que está vinculado directamente a nuestro territorio ancestral, y es la base de nuestra supervivencia", expresó.

Picanerai. Recordó además que algunos miembros del pueblo indígena ayoreo totobiegosode, a los que llaman "gente del monte", se encuentran en aislamiento voluntario, lo que los convierte en el último pueblo indígena de América no contactado fuera de la Amazonía. "Cuando hablamos de restitución de tierra hablamos en un sentido más amplio. Queremos nuestro pasado, presente y futuro. El pasado implica también lugares históricos; el presente significa cuidar el territorio y la no deforestación para nuestra gente del monte, y mirar hacia el futuro, para seguir cuidando el territorio", concluyó.

En su informe de derechos humanos 2016-17, AI recordó que el Comité de la ONU para la Eliminación de la Discriminación Racial (CERD) "recalcó la escasa protección brindada por el Estado al derecho a la consulta previa y a los derechos de los pueblos indígenas sobre sus tierras, territorios y recursos" en Paraguay.

La población indígena paraguaya asciende a unas 120.000 personas, 76 % de las cuales vive en situación de pobreza extrema, según datos oficiales, en su mayoría debido a que fueron desposeídas de sus tierras ancestrales durante la dictadura (1954-1989) y en la primera década de democracia.

Fuente: noticias.terra.com